El pasado sábado 2 de mayo, Caspe celebró la fiesta de la “Cruz de Mayo y la tradicional Bendición de Términos, un acto cargado de historia y simbolismo que une fe, patrimonio y costumbres ancestrales y que reunió a cofrades del del Santísimo Sacramento y la Vera Cruz, representantes de la corporación municipal y vecinos de la localidad.
La celebración está organizada en torno a la reliquia de la Vera Cruz que constituye uno de los signos de identidad más arraigados en nuestro municipio.
La festividad tiene sus orígenes en el siglo IV, cuando, según la tradición cristiana, Santa Elena — madre del emperador romano Constantino — halló en el monte Gólgota la cruz en la que fue crucificado Jesucristo. El hallazgo se habría producido un 3 de mayo, fecha que dio lugar a la fiesta de la Cruz de Mayo. Aunque tras la reforma litúrgica de 1960 esta celebración se unificó con la de la Exaltación de la Santa Cruz, que tiene lugar el 14 de septiembre.
Aunque no existen datos concretos sobre el inicio de esta práctica en Caspe, la presencia del Lignum Crucis en la ciudad desde hace más de 600 años permite situarla, probablemente, a comienzos del siglo XV. La bendición pudo haberse realizado en sus orígenes desde las escalinatas de la iglesia parroquial, pero ya es tradición acercar la reliquia de la Vera Cruz a las afueras del casco urbano, ese año la Bendición de Términos se ha celebrado en la zona alta de La Porteta con la Colegiata y el Castillo del Compromiso como telón de fondo.
Desde la iglesia parroquial, la Vera Cruz ha sido trasladada en procesión por fieles y autoridades, en un recorrido en el que se alternaron rezos y letanías. Una vez en el lugar de celebración, el sacerdote realizó la bendición de los campos y rebaños, dirigiéndose a los cuatro puntos cardinales, en un rito que aúna devoción, memoria colectiva y deseo de prosperidad para las cosechas y la tierra.
Caspe mantiene así una de sus tradiciones más antiguas, reafirmando el valor de su legado religioso y cultural, y contribuyendo a la transmisión de sus raíces a futuras generaciones. Agradecemos a la Cofradía del Santísimo Sacramento y la Vera Cruz que mantengan este legado histórico.









