Motorland Aragón ha hecho entrega de la recaudación obtenida los días 17 y 18 de enero durante la celebración de La Invernal. El acto se ha celebrado en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Caspe y ha contado con la presencia del consejero de Turismo y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, Manuel Blasco; el director gerente del circuito, Jorge Panadés; el alcalde de Alcañiz, Miguel Ángel Estevan y la presidenta de la Fundación, Pilar Lasheras que ha estado acompañada por la alcaldesa de Caspe, Ana Jarque, la concejal de Servicios Sociales, Encarna Romero y miembros de la Fundación Sarabastall.
La recaudación íntegra de La Invernal 2026 se destinará al proyecto de cooperación internacional que la organización sin ánimo de lucro con sede en Caspe, Fundación Sarabastall, desarrolla en una aldea remota situada en el norte de Pakistán. El proyecto que cuenta con 25 años de trayectoria se centra en el valle de Hushe, una zona de alta montaña muy propensa a desastres naturales.
El pasado verano graves inundaciones causaron la destrucción de la escuela de Ghorse, a la que acuden cerca de 50 niños y niñas, quienes, a pesar del desastre, han continuado su formación en tiendas de campaña provisionales, en condiciones precarias y sin ningún tipo de seguridad. La reconstrucción de la escuela será el destino final de la recaudación obtenida en la XV edición de La Invernal, una prueba concebida para disfrutar del deporte en familia y consolidada como una de las primeras carreras deportivas solidarias del año en Aragón.
La Fundación Sarabastall asumió el reto de este proyecto de cooperación en el año 2001. Lo hizo de la mano del escritor y montañero Sebastián Álvaro, miembro del equipo del programa “Al filo de lo imposible” que, en un desplazamiento a Maella para dar una conferencia, contactó con la fundación. Sebastián mantiene los lazos con la fundación y también estuvo presente durante la celebración de La Invernal.
Sebastián Álvaro había llegado en 1983 al valle de Hushe, una aldea en el corazón del Karakorum situada al margen del mundo que nosotros conocemos y en la que sus habitantes vivían siempre al límite. Allí se forjó su amistad con Abdul Karim y su gran familia, el porteador más famoso del Karakorum, más conocido como “Little Karim”. Él fue el inspirador de este proyecto de cooperación que cambió la vida de esta región y que asumió como propio la Fundación Sarabastall, forjando una colaboración clave para el desarrollo este remoto territorio.
Entre los proyectos de Karim destaca la creación del primer equipo femenino de alpinismo del Baltistán, una forma de fomentar la igualdad de oportunidades para las mujeres en un entorno en el que no está plenamente garantizada.
El proyecto general de Fundación Sarabastall incide en la educación con un programa de becas que ha beneficiado a más de 700 estudiantes en 25 años; la sanidad y la higiene, basada en la atención primaria, la formación de personal, la dotación de material sanitario y la orientación de la atención sanitaria en base a las necesidades de la zona con la recogida de datos; la agricultura suma iniciativas notables mediante protocolos de siembra y cultivo, repoblación forestal, nuevos cultivos de hoja verde, microcréditos para financiar semillas, herramientas, abonos e invernaderos, el “Proyecto Familia a Familia” que introduce árboles frutales para complementar la dieta y está financiado por familias españolas o el Proyecto Invernaderos para extender el periodo de cultivo; la educación emocional dirigida a mujeres jóvenes para descubrir sus capacidades y ser dueñas de sus propias vidas comprendiendo el papel que juegan en la sociedad o para fomentar el empoderamiento y la relación de mujeres adultas; formación para el trabajo con el Proyecto para guías de montaña o la construcción de un pequeño refugio hotel para aficionados a la montaña destinado también a promocionar el turismo; la promoción de la mujer; la formación de porteadores y guías de montaña; y el aprovechamiento de los recursos endógenos, una suma de aportaciones que ha cambiado la vida de Hushe. En un mundo en el que la mujer juega un papel secundario, hay que subrayar la labor realizada para la promoción de las mujeres que, a través de todos estos recursos y su acceso a la educación, se han convertido en matronas, maestras o incluso becadas en turismo, contribuyendo con su formación a la mejora de la sociedad en la que viven.
A pesar de ser una zona complicada para los cooperantes, el pueblo siempre ha estado al lado de la Fundación Sarabastall, cuya labor de cooperación cumple su 25 aniversario en 2026, veinticinco años transformado el territorio del valle de Hushe.
El Gobierno de Aragón consideró que esta organización en la que se agrupan cooperantes de Caspe, Maella, Alcañiz y Zaragoza era la más adecuada para ser la beneficiaria la recaudación de la XV edición de La Invernal de Motorland.










