Caspe 23 de junio de 2026. Mediante la constitución de una Mesa de Diálogo Interreligioso los representantes de las comunidades católica, evangélica, ortodoxa, musulmana marroquí y musulmana paquistaní han suscrito un documento en favor de la convivencia, la paz y el respeto.
El Salón del Castillo del Compromiso de Caspe acogió este martes, 23 de junio de 2026 a las 19h, la firma de la Declaración Interreligiosa por la Convivencia de Caspe, promovida por la Mesa de Diálogo Interreligioso de la ciudad.
El acto supuso la formalización pública de un proceso iniciado en 2025 con el objetivo de generar un espacio estable de conocimiento, diálogo y colaboración entre las diferentes comunidades religiosas presentes en Caspe.
El origen de la iniciativa
La propuesta de crear una Mesa de Diálogo Interreligioso surgió en 2025 a iniciativa de varias personas de Caspe, que trasladaron esta posibilidad a Víctor Cazcarro, profesor del Instituto de Educación Secundaria Mar de Aragón.
A partir de este primer planteamiento, Víctor Cazcarro contactó con José Manuel Martínez Sánchez, vicario parroquial de la Parroquia de Santa María la Mayor del Pilar de Caspe, a través de Carmen Aznar, profesora jubilada y miembro activo de la comunidad parroquial.
La iniciativa nació ante la necesidad de favorecer la convivencia y de abordar, desde el conocimiento mutuo y el diálogo, algunas de las dificultades que se producen en la vida cotidiana de la ciudad y que, por parte de determinadas personas, podrían llegar a ser interpretadas como una consecuencia de la pluralidad religiosa existente en Caspe.
Desde el comienzo, el propósito de la Mesa fue contribuir a que esta diversidad se comprendiera desde el respeto, la convivencia y la responsabilidad compartida, evitando interpretaciones que pudieran generar distanciamiento entre personas o comunidades.
Contacto con las comunidades religiosas
Una vez asumida la puesta en marcha de la iniciativa, Víctor Cazcarro y José Manuel Martínez Sánchez comenzaron a contactar con los representantes de las diferentes comunidades religiosas de Caspe.
A este proceso se incorporaron: Marius Pirvulescu, Párroco de la Parroquia de la Iglesia Ortodoxa, Muhamed Nadeem Aslam, responsable de la Junta de la Mezquita paquistaní, Mohamed Larhlid, presidente de la comunidad musulmana marroquí y Lero, Pastor de la Comunidad Evangélica que se sumaron a José Manuel Martínez Sánchez, Vicario parroquial de la Parroquia Católica.
También se trató de favorecer la participación de personas pertenecientes a otras comunidades presentes en la ciudad, entre ellas algunas vinculadas a las comunidades budistas nepalíes. Sin embargo, su incorporación a la Mesa no fue posible en esta primera fase.
Constitución de la Mesa de Diálogo Interreligioso
La primera reunión para establecer la Mesa de Diálogo Interreligioso tuvo lugar en el Salón del Castillo del Compromiso. El encuentro contó con la presencia de la alcaldesa de Caspe, Ana Mª Jarque Garcés, quien manifestó desde el inicio su respaldo a la iniciativa.
La elección de este espacio respondió a su especial significado histórico como lugar vinculado al diálogo, la concordia y la construcción de acuerdos.
Durante aquella primera reunión, los participantes consideraron necesario promover un documento conjunto en favor de la convivencia. La elaboración de esta declaración fue planteada como el primer acto compartido y significativo de la Mesa y como una manifestación pública de los principios que sustentaban su creación.
El texto fue presentado posteriormente a las diferentes comunidades para que pudiera ser estudiado y valorado por todas ellas.
Un compromiso conjunto por la convivencia
Finalmente, el 23 de junio de 2026, los representantes de las comunidades participantes han formalizado públicamente este compromiso conjunto.
La declaración expresa la voluntad de las comunidades religiosas de trabajar unidas, más allá de sus diferencias, en favor del bien común de Caspe. El documento defiende la dignidad de todas las personas y promueve valores como el respeto, la solidaridad, la justicia, la escucha, la colaboración y la fraternidad.
Asimismo, recoge el compromiso de contribuir a la paz, rechazar cualquier forma de violencia o discriminación y favorecer una sociedad en la que la diversidad no sea entendida como una causa de división, sino como una realidad que puede enriquecer la convivencia.
DECLARACIÓN INTERREGILIOSA POR LA CONVIVENCIA DE CASPE
En el nombre de Dios, Creador de todos, nos reunimos como comunidades religiosas de Caspe para elevar nuestra voz conjunta en favor de la convivencia, la paz y la fraternidad.
Caspe es una tierra de historia y de encuentro. Desde hace siglos, mujeres y hombres de diferentes orígenes han compartido aquí su vida, su trabajo y su esperanza. Hoy, en este presente diverso, sentimos la llamada a seguir construyendo juntos una sociedad donde cada persona sea acogida y respetada en su dignidad.
Creemos que la diversidad no es motivo de división, sino un regalo de Dios que nos enriquece. La fe, aunque vivida de manera distinta, nos impulsa a cultivar el respeto, la solidaridad y la justicia. Reconocemos que la paz no se improvisa: se edifica día a día con gestos concretos de escucha, perdón y colaboración.
Queremos comprometernos a trabajar unidos, más allá de nuestras diferencias, por el bien común de Caspe. Invitamos a nuestras comunidades y a toda la ciudadanía a sembrar la confianza mutua, a tender la mano a quien sufre, a apoyar a las familias, a cuidar de los más vulnerables, a fomentar la amistad entre los jóvenes y a proteger el medio en el que vivimos.
Pedimos a Dios que bendiga esta ciudad y a todos sus habitantes. Que Él, fuente de vida y de amor, nos ayude a ser constructores de paz, a rechazar toda forma de violencia o discriminación, y a caminar juntos hacia un futuro donde reine la concordia.
Desde Caspe, con un corazón abierto a todos, afirmamos que la convivencia es posible y que la paz es nuestro camino.
El documento original ha sido firmado en Caspe, a 23 de junio de 2026 por:
Muhamed Nadeem Aslam, responsable de la Junta de la Mezquita Paquistaní
Mohamed Larhlid, presidente de la Comunidad Musulmana
Marius Pirvulescu, Párroco de la Parroquia de la Iglesia Ortodoxa
José Manuel Martínez Sánchez, vicario parroquial de la Parroquia Católica








