La Sala de Exposiciones Compromiso de Caspe (C/ Mayor, 21) acoge la obra de la artista de Corea del Sur, Joo Eun Bae que, bajo el título “Textura de mi vida” y de la mano de la UNED en colaboración con el área de Cultura del Ayuntamiento de Caspe nos ofrecerá su obra del 1 al 28 de junio.
La inauguración tendrá lugar el próximo lunes 1 de junio a las 19 horas en la Sala de Exposiciones Compromiso de Caspe.
La exposición permanecerá abierta al público hasta el 28 de junio y se puede visitar en el siguiente horario:
- Lunes a sábado. 18:00 a 20:30 horas.
- Sábado y domingo. 11:30 a 14:00 horas.
Joo Eun Bae
Siempre es motivo de especial alegría que la artista que expone en nuestras salas resida en nuestra comunidad. Joo Eun Bae nació en Seúl y, con tan solo trece años, llegó a Madrid, ciudad en la que se formó y licenció en Bellas Artes. Hoy vive y trabaja en Torralba de Ribota, un pequeño pueblo de la comarca de la Comunidad de Calatayud, donde tiene instalado su estudio.
En el caso de Joo Eun Bae, la decisión de abandonar una gran ciudad para asentarse en un entorno rural es, además de una decisión vital, una necesidad profunda de volver al origen, de acercarse a la esencia de las cosas, a lo primigenio y terrenal.
Esa búsqueda queda claramente reflejada en su obra. En su pintura, la materia adquiere un protagonismo absoluto. La tierra, la ceniza o los pigmentos naturales se convierten en elementos fundamentales del proceso creativo, generando superficies y texturas cambiantes, que permiten a la artista exteriorizar sus emociones, recuerdos e inquietudes.
La riqueza material de su trabajo encuentra también su reflejo en la diversidad de técnicas y diferentes superficies que emplea, en un proceso en continuo movimiento en el que la experimentación forma parte esencial de su lenguaje artístico.
En esta exposición, Joo Eun Bae reflexiona sobre la fragilidad del ser humano frente a las experiencias inevitables de la vida: el dolor, la enfermedad o la incertidumbre. Para ello recurre a una simbología profundamente ligada a la naturaleza. Hierbas, raíces, ramas y otros elementos orgánicos aparecen como metáforas de esa relación íntima entre el ser humano y la tierra, entre la vida y su permanente transformación.
Como señala la propia artista: “Mi pintura es el retrato de mis sentimientos”.




